
Educar a través del arte y el ocio educativo
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29/02/2024Este mes, los días 19 y 20 de febrero, varios profesionales de las distintas delegaciones de la Fundación María Auxiliadora hemos sido partícipes de una actividad experiencial en la que aprendizaje, hermandad, acompañamiento, anhelos y proyectos se entrelazaban en un mismo contexto: Un curso de formación.
En esta ocasión, dicho curso, trataba la salud mental, un asunto que comienza a visibilizarse tras un largo anonimato. Un mundo convulso, en constante cambio y tecnológico no es el mejor marco para el desarrollo de los y las adolescentes, por ello, los agentes educativos de la juventud debemos tener las capacidades y las herramientas necesarias que requiera la salud mental de nuestros chicos y chicas. Es por este motivo que el curso abordó la cuestión de la salud mental en la juventud y la intervención social y educativa desde nuestros centros de trabajo.
Desde mi punto de vista, entender los contextos formativos como actividades en las que la formación no es únicamente el objetivo, sino también un medio para conseguir otra serie de metas, es esencial para que se dé una vivencia plena. Además del más obvio, generar herramientas y conocimientos destinados a nuestro trabajo diario como profesionales, los contextos formativos también sirven para acompañarnos y cuidarnos los unos a los otros, para compartir inquietudes, problemáticas, frustraciones y triunfos. También son capaces de generar lazos de amistad, fomenta el sentimiento de pertenencia y nos ayuda a comprender mejor la realidad que nos rodea. Pero sobre todo, los cursos de formación de esta fundación, nos permiten soñar con la maravillosa idea de que construir un mundo mejor es posible.


