
Setmana de Maín: Una celebració plena de vida
14/05/2025
La Diputación de Valencia apoya el proyecto “Tiempo para Mí” de la Fundación María Auxiliadora en Torrent
21/05/2025A lo largo de toda la semana, en los distintos proyectos del Gua de Valencia hemos tenido la oportunidad de reflexionar, recordar y celebrar con mucho cariño la figura de María Mazzarello. Su vida y testimonio siguen siendo, hoy más que nunca, una fuente de inspiración y un faro que guía nuestro caminar diario. Maín no solo es parte de nuestra historia, sino también una presencia viva en todo lo que hacemos, un gran referente para todos y todas.
Las celebraciones han estado organizadas en dos momentos muy especiales.
Por un lado, la parte más festiva, donde niños, niñas y adolescentes de los diferentes proyectos han podido compartir con entusiasmo y alegría ese día. Se han organizado juegos, dinámicas y actividades que han llenado de risas y complicidad cada rincón de nuestros locales. Era imposible no contagiarse de la energía positiva que se respiraba. Y, como no podía ser de otra manera, hemos disfrutado de deliciosos almuerzos y meriendas especiales, preparados con mucho amor, que han contribuido a hacer de estos momentos algo inolvidable.
Por otro lado, también hemos dedicado un tiempo a la celebración y a la oración, un espacio más íntimo y profundo en el que hemos conectado con nosotros mismos y nosotras mismas y con la espiritualidad que Maín nos regala. Durante este momento de recogimiento, hemos reflexionado sobre una idea muy especial: todos y todas llevamos dentro un pozo, un lugar simbólico donde almacenamos nuestras emociones, pensamientos y necesidades. Ese pozo se llena cuando vivimos experiencias positivas: cuando jugamos, reímos, amamos, oramos o recibimos cariño. Pero también puede vaciarse cuando nos sentimos tristes, en soledad o con agotamiento.
Maín nos enseña a cuidar ese pozo interior, a alimentarlo de cosas buenas, a llenarlo de esperanza, de bondad y de amor, y también nos anima a no quedarnos con todo de forma egoísta, sino a compartir con el resto lo que tenemos, porque dar también es una forma de recibir.
¿Y si hoy decides cuidar tu pozo? ¿Y si llenas tu día de gestos sencillos pero significativos? Recuerda: cada acto de amor, cada palabra amable, cada sonrisa sincera, puede ser esa gota que llena tu pozo… y el de quienes te rodean.




