
Vacaciones navideñas en el Centro de Atención Diurna Laura Vicuña
16/01/2025
Somos Incorpora de Fundación La Caixa
23/01/2025La Fátima. G. empezó su vinculación con la entidad hace ya bastantes años. Como participante en el grupo del Centro Socioeducativo El Viver cuando iba a secundaria, hasta poder otorgarle una Beca para continuar sus estudios postobligatorios, ella siempre ha sido un ejemplo de superación y motivación. También ha participado en las jornadas interculturales que realiza la entidad, en la actividad de Historias de Vida, contado su viaje migratorio. Ahora hemos contado con ella para ofrecer un acompañamiento más individualizado y poder crear un vínculo con un participante del grupo del CSE de primaria, ya que presenta una barrera idiomática y cultural. Fátima ha conseguido crear un vínculo con el participante y su familia, y hoy nos deja aquí su testimonio para poder inspirar a posibles personas que quieran ser voluntarias dentro de la entidad.
“Empecé mi andadura por la Fundación María Auxiliadora como participante en el proyecto socioeducativo El Viver, cuando cursaba primero de la ESO.
Desde niña he participado en actividades vinculadas con las Salesianas como el espai de los sábados Preju Sarau, y más adelante en el Viver. Mi madre era y es una voluntaria muy activa dentro de la entidad y pensó que vincularme al CSE sería positivo para que pudiera aparte de hacer deberes y estudiar, socializar con otros niños y niñas, ya que me costaba un poco porque soy una chica tímida. Mi experiencia fue super satisfactoria, pude hacer vínculo con muchas chicas de mi grupo, y como venían chicas de mi colegio también me ayudó mucho. Era un espacio donde me gustaba participar y donde me ayudaban a realizar deberes o preparar exámenes y poder conocer a otras personas.
Este curso 24/25, me llamaron para ofrecerme ser voluntaria, ya que en el grupo del CSE El Viver – primaria participan un par de chicos paquistaníes que muestran una gran barrera idiomática y yo les puedo ayudar. Me ha gustado que confíen en mí para esta experiencia, aunque al principio me daba un poco de vértigo y no sabía si podría hacerlo.
Pero ahora que ya llevo un tiempo, me gusta mucho participar en el proyecto, he podido hacer mucho vínculo con los niños y niñas que participan.
Creo que incorporar figuras de distintos orígenes culturales puede ayudar mucho a los niños y niñas, adolescentes y jóvenes porque pueden conocer referentes que se asemejan a ellos/as, a sus costumbres, que comparten la misma lengua materna, y se genera un vínculo que une mucho más. A mí de niña, me hubiera gustado conocer a una chica joven, un poco mayor, que hubiera sido referente mío en un recurso como el Viver porque me hubiese sentido muy representada. Cuando era pequeña solo conocía a personas adultas o niños más pequeños, e incorporar una figura así creo que puede ser muy beneficioso para todos los chicos y chicas participantes.
Estoy agradecida de seguir formando parte de esta gran familia y poder ayudar y devolver un poquito lo que han hecho por mí de pequeña.”




